puedes encontrarme en

  • madrugada (g) - abrir la herida cuando no soportes el roce permitirle guardarse el hablar te enloquece mlg p { line-height: 115%; margin-bottom: 0.1in; backgroun...
Mostrando entradas con la etiqueta benjamín eliezer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . susie macmurray. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta benjamín eliezer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . susie macmurray. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de diciembre de 2010

La noche sin estrellas, Grace Kelly

Escucha, mundo,
de un coloso de pan
A mixture of frailties, 2004 - Susie MacMurray
en el vórtice de tormentas aladas
estruendo agudo
contra la corteza brillante.
Soñando lo vi
cruzaba la tierra
con estela
de moronas gruesas
tras de sí,
nevando el campo
floreciendo en pueblos
y tiempos de aves
que al levantar el vuelo
sujetaban a otras
hasta urdir la capa
que el cielo oscurecía.
El coloso caminaba
en busca del mar,
de un extremo a otro
el rotundo paso
como tumba abierta
cimbraba en mis oídos
y era el golpe de gloria
ante la figura de una noche sin estrellas,
esa noche, 
larga noche,
noche moribunda,
tras el coloso andando,
cubierta en pan,
cubierta en plumas,
cubierta en la blanca caspa del tiempo
que sus piernas y brazos despedían.
Divisamos el mar
dejando un mundo fundado entre migajas,
ciudades infinitas
con venas negras
entre montes,
lagos fríos,
bosques,
ríos de cobre.
Y al mar llegamos,
A mixture of frailties, 2004 - Susie Mac Murray
el coloso estaba reducido
y triste,
escuché truenos blancos,
vi,
entre sus grietas,
el azul y el rojo que le recorrían
al momento de arrodillarse
sobre el agua
para observar su inmenso rostro de masa.
Dijo:
"Nación sorda,
nació muerta"
y se dejó caer en el mar
cubierto en el excremento amargo de las aves,

mientras mis pies desnudos
resentían el agua negra de la noche
y las cincuenta balsas blancas que se hundían,
cincuenta estrellas en la noche sin estrellas.

Desperté viva y llorosa
como una mañana de algún invierno venidero

y perdí un país,
un nombre,
inventando la oración de mis abuelos:
"espada de mi tierra,
eres delirio dulce
y la muerte de los tiempos."


Benjamín Eliezer

De: .U.S.S.A., Talleres Grupo Generación Espontánea, 2009 México

albalpha:benjamín eliezer

Rachmaninoff-Elegie op.3 no.1

Gota de leche en los labios, Norma Jean

Norma,
niña de mil flores,
eras la distancia,
por fin vista,
Icon, 2002 - Susie MacMurray
de los viejos prados
en los enormes prados
de un mundo enfurecido
o la canción de un anciano
y el alfiler al ojo
con una lágrima que recorre en elipsis
y cree dar el más puro de los regalos.
De oro y blanco,
sin esperma concebida,
la gran virgen de las putas,
con hollín bajo los párpados
y cada pierna
retorcida,
cubriendo el diamantado
hueco de su peste,
en el halo semítico,
sarnoso,
secular,
ceroso,
del manto florido
en el que protege,
pero dice,
"el frío que cargo
no es poca cosa,
me han querido encender
y al fondo de esta pira
no quedan más que muertas,
hechas vicio,
contra el borde".
Y no creemos
nada en absoluto,
con Dios esparcido en la ceniza
que cubre el cabello
de la virgen,
y su manto
de adoración cruenta,
o divina
o carnosa
o pastoral,
las mil flores
al paso
que se abren
y son vulvas
de barniz diverso
donde la luz se pierde,
hasta cegarnos.
"Yo viví con Norma,
yo fui su padre,
yo la tomé
en el moho de un sótano,
su piel blanca me comprende,
su mirada blanca me comprende,
su entrada roja me comprende",
y la niña dice,
"mi padre está en mí,
y no siento nada,
nada más que
el rumor de la vida
que revienta contra los muros"
pero has de ser
el prado de todos,
el jardín del hombre
Icon, 2002 - Susie MacMurray
y la casualidad de su convite,
virgen bendita de luz roja,
virgen pura de callejón negro,
de ventana y cortinillas sarmentosas,
virgen de mil flores,
rodeada de un millón de aves,
que en ciclos
desnudan cada pétalo
horadando la casualidad de la sonrisa,
cercada por un muro
de cerdos que gritan la ternura
de su carne,
"serás la devoción
de cinco razas,
y cada una cubrirá su espina
con trozos de tu iris",
y la virgen,
pensando en la niña,
mirando flores y aves,
puta de cabello metálico,
vestido santo y brillante,
que se extiende con el viento,
reza el nombre de cada una de sus gotas,
de cada una de sus entregas
en los viejos prados,
"nosotros la tuvimos,
en diferentes cuartos,
tras diferentes destellos,
en la insoportable pesadez de su cadera,
nosotros, cuatro, cinco,
seis, siete
o todo el pueblo de Israel,
la sacamos de sí,
profanamos el templo
para robar el arca
y huimos tras la puerta abierta
esperando que la lluvia secara
su piel blanca,
su mirada blanca,
su entrada roja":
y la niña dice,
"yo
me dí al mundo
porque cansaba ese oleaje
tras los muros,
pero el frío que cargo no es poca cosa,
no lo es,
yo
ya no soy
ni entiendo,
en este prado,
bajo esta lluvia,
me quedo sola
porque ya me han tocado todos".
Y la virgen anda entre sus flores,
a la sombra de sus pájaros,
bautizada
Circe,
Norma,
Marilyn,
con una lágrima lechosa
levemente suspendida
sobre el horizonte del labio,
en eclipsado miedo al roce lentón
de dulce entraña,
rubor mariano,
que se aproxima
con la mirada tensa
y los párpados vencidos
hasta la cámara,
al bosque santo,
como si viera
el sótano de su devoción
y escuchara la vida contra los muros
porque los cerdos ronronean
"la queremos todos,
desmembrada, trashumante,
vuelta una rúbrica inservible
porque no se tolera su existencia
o la visión dolorosa de su paso,
que nos devuelve
las piernas".
Y contemplamos sus ojos,
en la trizteza de dos mil años,
corona de espinas, minutos y horas,
hasta hacer una reverencia
a nuestra gloria:
pues viva la virgen puta,
la diosa sucia,
la santa puerca
que nos moja
en su piel blanca,
en su mirada blanca,
en la entrada roja
a la distancia
de los viejos prados
en los enormes prados
de un mundo enfurecido.


Benjamín Eliezer

De: .U.S.S.A., Talleres Grupo Generación Espontánea, 2009 México

archivo del blog

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Snap Shots

Get Free Shots from Snap.com