Andrés Nagel
¿Pero entonces qué voy a decirle si pregunta
por su lengua roída hasta la sombra; qué le digo

si me arroja palabras viscosas como fetos,
rosados linfocitos que asemejen mi nombre;
si de pronto las forma por hedor, de grande
a chica, y ensalívalas, y muy quedo asegura:
eso ahí fue su padre, no lo culpen, abrácenlo
mis ninfas, que no huya; qué entonces le diré
si echa en cara el insomnio, el postergado mar,
los viajes mentirosos, su gordura, esa noche
que descansó en mi vaho, acariciando pétalos?
No me quedan ganzúas, bueno fuera, ni esquinas,
ni cuadros familiares cuyas narices de óleo
abran un pasadizo favorable a la huida; no
tengo más coartadas, a no ser por el filo
que cruza por mi aorta en ademán galante.
Román Luján
De:Revista Manscupia no. 93
atanor de román luján
las afinidades electivas méxico: román luján
albalpha: román luján
andrés nagel
ciudad de la pintura: andrés nagel

8 comentarios:
No sé qué decir de este poema, mi única coartada es quizás no decir nada. Pero este poema me parece una coartada del mismo poeta para no decir las cosas que quisiera y sólo decirse a sí mismo algún odio secreto. No sé, les digo que no tengo nada más que decir de este poema en este momento. Pero ya pensaré en algo. Regreso.
Ya sé, ya sé; creo que después de este poema me cortaré las venas. O algo así...hmmm...O tal vez busque trabajo en algún McDonals, para preguntarle a la gente "¿Le gustaría una papas a la francesa con su hamburguesa?", y así creer que la vida es algo normal.
A veces hay preguntas que nos dejan mudos.
Lo mismo que ciertos versos y ciertas visiones artísticas.
Quede entonces sólo el ritmo y la sorpresa.
Besos
Tonatiuh, Ybris, debí haber hecho mi comentario cuando recién lo publiqué. El proceso que sigo es el mismo, la única diferencia es que con algunos me es más fácil que con otros. En ocasiones la mente, el espirítu, el corazón, que sé yo qué, está de mi lado, en otras creo que lo tengo. Empiezo mi búsqueda, nada me satisface, cientos, miles de imágenes, no lo encuentro, ni siquiera algo que se aproxime. Se vuelve una locura. Ha habido con algunos que me doy por vencida cuando encuentro algo, pero cuando no y ya me comprometí, vaya lío. Leo,imágenes, releo, imágenes, y así hasta que en cierto modo nada existe más que el poema, de pronto si tengo suerte sé cual es.
Llegado un punto sólo pensaba, ni cuadros, ni cuartadas, ni, a no ser por el filo que cruza por mi aorta, retumbando dentro de mí.
Quedo satisfecha, falta que el poeta quede, no siempre se logra y algo me dice no fue ¡maldición!!
Besos
Alba
Querida Alba: Diste en el clavo. Me encantó la imagen que escogiste para el poema. No pudiste encontrar una mejor. Nuevamente te agradezco tu interés por mi trabajo.
Tonatiuh, Ybris:
Gracias por su atenta lectura. Sus reacciones me confirman que este texto --al igual que el anterior-- va por donde tiene que ir; sin embargo, al mismo tiempo, sus comentarios me han sugerido un par de pequeñas correcciones --tipográficas-- que haré notar a Alba para, quizás, hacerlas constar aquí.
Abrazos a los tres
Querido Román: Lo más curioso, desesperante o que sé yo, es haber dejado pasar la imagen y horas después caer en la cuenta.
Las correcciones han sido hechas, espero bien hechas, estoy en medio de diferentes papeleos. Una vez más, muchas gracias.
Un abrazo
contundente principio, contundente final!!!
Y la ilustración... pues vaya! contundente también!
saludos
Leonardo, contundente!, muchísimas gracias.
Un abrazo
Alba
Publicar un comentario en la entrada