Nasturtiums with La Danse, 1912 - Henri Matisse
La gente en Montparnasse era elegante, distinguida y cortés.
Hoy es elegante, distinguida, apresurada y hambrienta;
por eso la Coupole está siempre a rebosar.
Se come, se bebe y se está en París.
Los camareros ya saben que el mundo está allí
y lo administran sabiamente.
Lo ordenan, lo dirigen y son felices.
Tal vez me siento en la silla de Hemingway,
tal vez abro ostras como él.
Quizás me encuentre con el fantasma de Carlos Gardel
o la sombra de Josephine Baker.
No me gustaría cenar con Sartre o Simone de Beauvoir,
me parecen muy serios y yo quiero comer tranquilo,
beber tranquilo, reír y gozar de mi compañía.
Y no pensar en la cuenta.
Ni en los fantasmas.
Miguel Ángel Yusta


9 comentarios:
El sujeto es París; el Personae es uno, los ángeles que nos rodean, nunca muertos, sólo a veces escondidos u olvidados.
A mí sí me gustaría cenar con Sartre y Simone --héroes de mi adolescencia-- precisamente para hacerlos reír.
En Montparnasse, ese otro Monte Parnazo de Europa, los muertos son geniales, elegantes, distinguidos y corteces; y además se van de los cafés sin pagar la cuenta.
M.Ángel y "nuestro" amor a París....estuve en mayo en la Coupole
besos
Tonatiuh, de que a uno le gustaría cenar con ellos u otros ni se pregunta. Claro, ellos podrían estar del mismo humor y resultaría todo muy divertido e inolvidable. Lo siento más como una referencia a lo que ligamos cuando se pronuncian ciertos nombres.
Fernando, la próxima se van a beber juntos, pa que no digan que somos unos solitarios sin remedio.
besos
Alba
Qué pasada de poema, con esa normalidad y naturalidad con la que pasan las cosas en la GRAN PARIS.
Gracias por el descubrimiento.
Besos súper.
Siempre me gusta leer poemas y si son de gente como Mayusta mucho más.
Kisses,
Marta
Y Carpentier, y Vallejo y el trompetista cubano que compuso "el manicero", y algunas imágenes de una peli de Godard, incluso se puede pensar que también los fantasmas se han ido, sôlo queda la cuenta y nuestra propia compañía. Cuando vuelva a pasar por allí para ir al cine, pensaré en el poema, sin ninguna duda, estaré atento a ver si percibo alguno.
Saludos
Estaré ahí, bajo el sol,
sobre esa lluvia de silencios,
entre la voces de la calle.
A paso lento, bajo el calor parisino, echaré a volar entre el ruido de los árboles y el viento.
TC
Sonia, sin contemplaciones, con naturalidad.
Marta, con tu recomendación más.
Leonardo, luego nos cuentas. Por lo pronto lo aplico por acá.
Tonatiuh, volemos...muchas gracias.
Besos súper para todos en honor a Mademoiselle
Por culpa de mi tardanza se me pasó el poema del amigo Mayusta.
Siempre le he leído con tanto agrado como se merece su sinceridad y su simpatía.
A él ya se lo he dicho personalmente.
París es un vicio para los que saben mirar como él.
Gracias.
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