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miércoles, 31 de octubre de 2007

Pentagónico (Fragmento V)

.......................................................................................................................................Présence, 1991- Antoni Guansé

Este poema no está sucediendo
La memoria tendría
. . . . . . . . . . . . . . . . . .que ser más lenta
archivar sin delirio
mohosamente
cuando rebanaras las nubes de otra despedida
y la nostalgia interpusiera sus cristales
entre tu piel y mi lujuria

No está sucediendo
La distancia
. . . . . . . . . . .me ardería en los dedos
Sin embargo
. . . . . . . . . . ..estás aquí
brotas a diario de las fotografías
para esposar las manecillas de la fiebre
o pervertir mis sábanas
y dejas que la tinta
despliegue su fauna en el papel
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. ..sin avisarme
como en la retina de un fantasma cotidiano

Es el presente el que ahuyenta las miradas
que hace un segundo
. . . . . . . . . . . . . . . . . .. todavía
picoteaban mi sombra espantapájaros
lo que nos confina al tictac in crescendo
del hartazgo
lo que vuelve irreductible
el tacto a la caricia
el habla a la escritura
tus ojos
. . . . . . .al recuerdo poliforme de tus ojos

No te engañes
Esto aún está siendo
. . . . . . . . . . . . . . . . . . No es real
Debo escribirlo cuando te hayas ido
y la cuchilla del silencio me descifre
si tu nombre
. . . . . . . . . . .es lo que agoniza entre mis manos


Román Luján

De: Instrucciones para hacerse el valiente, CONACULTA-CECUT, 2000 México



martes, 30 de octubre de 2007

This morning

...................................................................................................................... Pasiones del agua,1995-José María Herrero


This morning was something. A little snow
lay on the ground. The sun floated in a clear
blue sky. The sea was blue, and blue-green,
as far as the eye could see.
Scarcely a ripple. Calm. I dressed and went
for a walk—determined not to return
until I took in what Nature had to offer.
I passed close to some old, bent-over trees.
Crossed a field strewn with rocks
where snow had drifted. Kept going
until I reached the bluff.
Where I gazed at the sea, and the sky, and
the gulls wheeling over the white beach
far below. All lovely. All bathed in a pure
cold light. But, as usual, my thoughts
began to wander. I had to will
myself to see what I was seeing
and nothing else. I had to tell myself this is what
mattered, not the other. (And I did see it,
for a minute or two!) For a minute or two
it crowded out the usual musings on
what was right, and what was wrong—duty,
tender memories, thoughts of death, how I should treat
with my former wife. All the things
I hoped would go away this morning.
The stuff I live with every day. What
I’ve trampled on in order to stay alive.
But for a minute or two I did forget
myself and everything else. I know I did.
For when I turned back I didn’t know
where I was. Until some birds rose up
from the gnarled trees. And flew
in the direction I needed to be going.


Raymond Carver

......................................................................................................El caminante ante el mar de niebla,2000-Ángel Orcajo
ESTA MAÑANA


Esta mañana fue algo especial. Un poco de nieve
yacía sobre el suelo. El sol flotaba en un claro
cielo azul. El mar era azul y verdeazul,
tan lejos como alcanzaba la vista.
Difícilmente una ola. Calma. Me vestí y salí
a dar un paseo, decidido a no regresar
hasta tomar lo que la Naturaleza tenía que ofrecer.
Pasé cerca de unos viejos árboles retorcidos.
Crucé un campo esparcido de piedras
donde la nieve se había amontonado. Seguí
hasta alcanzar el acantilado.
Ahí miré largamente el mar y el cielo y
las gaviotas revoloteando sobre la playa blanca
abajo a lo lejos. Todo precioso. Todo bañado de una luz
pura y fría. Pero, como siempre, mis pensamientos
empezaron a dar vueltas. Tuve que poner de mi parte
para ver lo que estaba viendo
y nada más. Tuve que decirme a mí mismo que esto era
lo que importaba, no lo demás. (¡Y sí logré verlo
durante un minuto o dos!) Durante un minuto o dos
logré desplazar las reflexiones habituales sobre
lo que estaba bien y lo que estaba mal—obligaciones,
recuerdos tiernos, pensamientos de muerte, cómo debía
llevarme
con mi ex esposa. Todas las cosas
que esperaba se fueran esta mañana.
Las cosas con las que vivo cada día. Lo que
he pisoteado para poder seguir vivo.
Pero durante un minuto o dos pude olvidarme
de mí mismo y de todo lo demás. Sé que lo hice.
Pues cuando regresé no sabía
dónde estaba. Hasta que algunas aves salieron
de los árboles retorcidos. Y volaron
en la dirección que yo necesitaba tomar.

Raymond Carver
traducción Juan Carlos Calvillo




lunes, 29 de octubre de 2007

Terraza

..............................................................................................................................Artists by the sea,1930-Max Beckmann


Gentlemen,
seguimos nuestra excursión
a muchas brazas bajo el nivel del Egeo.
Yorgos Seferis


-De acuerdo: ya no existen visionarios,
el exceso de amor no está de moda
-tampoco el adjetivo de color-
y es ridículo hablar de las sirenas;
el poeta se ausenta del poema y, entretanto,
toma café o el sol con los amigos,
baja un taxi hasta el mar y la metáfora
se desnuda delgada entre las olas.
-¿Prefieres la piscina? El poema no sufre
descarnado de ti; toma un vaso y ginebra,
sumerge tu inocencia, paladea
la tarde sin noticia,
sin mito, sin pasado, en la indolente
hamaca del silencio. De regreso,
tu poema te aguarda suicidado.

De "Problemas de doblaje" 1982

Aurora Luque






martes, 23 de octubre de 2007

Oración de un desocupado



Padre,
desde los cielos bájate, he olvidado
Sin título, 1964 - Henri Michaux
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora,
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena,
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.

Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
bájate un poco, contempla
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne,
este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
tócame el alma, mírame
el corazón,
yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
si estás, que busco
resignación en mí y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y a afilarla
para pegar y voy
a gritar a sangre en cuello
por que no puedo más, tengo riñones
y soy un hombre,
bájate, qué han hecho
de tu criatura, Padre?
un animal furioso
que mastica la piedra de la calle?

de “Violín y otras cuestiones"


Juan Gelman




la bitácora de juan gelman
scribd: debí decir te amo - juan gelman  
le plus improbable sur michaux
ciudad de la pintura: henri michaux

viernes, 19 de octubre de 2007

Conversación en la isla

......................................................................................................................... Noche estrellada 1923-24-Edvard Munch
—Escribir un poema es intentar desatarse,
adivinar en qué mano está la moneda
—dije yo—. Tú mirabas

el sol igual que un fuego encima de la isla
y yo dije: —La poesía empieza
cuando ya has olvidado qué es lo que te asustaba
pero aún tienes miedo.
Yo veía
las torres blancas. Tú dijiste:Es raro,
nos gustaría huir
pero nadie nos sigue.

Junto al agua,
partiendo nuestras vidas,
cortándonos las manos al coger los cristales,
tú dijiste: —La poesía es todo
lo que hay entre un disparo y el animal herido.
Parecías
tan lejos, tan a salvo
de ti y de mí;
distinta igual que siempre,
rota y vuelta a armar de una manera nueva.

El sol se fue. La noche
se acercaba y yo dije:¿Recuerdas que jugábamos
a poner nuestros años
al lado de la Historia? Por ejemplo:
aprobaste Latín y Armstrong llegó a la luna...
Y tú dijiste:— El fuego
. . . . . . . . . . . . . ....... . . de los días,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ........... . la suma
de las horas,
..................... las letras de "Armstrong llegó a la luna"...
Estábamos tan solos,
tan cansados,
como perros perdidos en medio de la lluvia,
como hombres mirando la noche desde una casa vacía.

Vi las últimas luces de la costa y el cielo
extraño encima de la playa. —A veces
—dije— no hay más que eso
y algún sitio donde ir pero ningún sitio donde quedarte
y palabras que son las piezas del abismo
y recuerdos igual que disparos en una diana.

Luego llegó la luz, el ruido azul
de la mañana,
mientras tú decías:
—Te di mi corazón y quisiste mis sueños,
te di mis sueños pero quisiste mi esperanza.
y yo dije:Sí, es eso. Eso es todo:
una sola mujer y un millón de maneras de perderla.
Me miraste. Dijiste:¿Y después? Y yo dije:
—Nada. Después no hay nada.
Después de eso
tenemos que estar juntos para siempre.

Nos quedamos callados,
junto al agua,
mientras la luz rompía el orden de la noche,
mientras el mar se estrellaba contra los nombres de las ciudades.
Mirando el sol sobre las torres blancas.
Cada uno observando su corazón moverse
lo mismo que un pez rojo en la oscuridad de un río.
La sombra de las torres se parecía a mi vida.
Cada uno protegido por su propio dolor,
como ángeles mirando una tormenta desde el fondo del cielo.


Benjamín Prado
De "Todos nosotros" 1998
Dentro de: Mi antología, Ediciones UDLA, 2007 México

martes, 16 de octubre de 2007

Insomne

......................................................................................................................... La trama del silencio 1993-Ángel Orcajo
Sentado a la mesa, delante la vela,
percibo el mundo y no hay división.
Mis ojos se cierran pero miran;
la llama de la vela me ilumina.

Los ojos se han cerrado pero miran,
intensamente miran;
su ver se prolonga más allá de mis ojos.
Este cansancio no me quema.

Los sentidos, abriéndose sin mí
—más allá de mí— son puertas infinitas,
o barcos que navegan por el agua de esta nada
que llamamos realidad.

Las cosas ya no existen, no son cosas:
son silencio,
círculo que se abre
se dilata se prolonga sin orillas.

Sentado ante la vela, yö ya no soy yo,
no hay centro ni hay distancias.
Mi cuerpo se diluye en los sentidos
y es tremendidad.

Mi cuerpo
es un puro silencio sin puntos cardinales,
agua inmaterial
por donde el ojo mira el mundo.

Mis ojos permanecen cerrados,
se abren al silencio.
Siempre es ahora, la misma hora siempre
y todos los lugares son el mundo.

No hay gente y no hay calles,
no hay cosas sino mundo.
Las formas visibles del mundo son apenas una cresta,
lluvia parda que ensordece los sentidos.

Todo lo que soy sólo fluye,
agua a la deriva de mi cuerpo:
lúcida punta de un iceberg sin medida
en el agua inmaterial de lo existente.

Escucho el rumor de mi agua rauda
brotar desde la llama de la vela,
un mástil de la luz ilumina
la proa de las cosas que juegan a ser cosas.

En lo alto de la torre del silencio
observo con el tacto y el oído las figuras,
océanos visibles que apenas son bahías
o el costado de otro río.

Con los ojos cerrados miro islas,
archipiélagos en medio de un naufragio,
continentes que no son lo que los ojos
formulan como el mundo: magia insomne.

No hay cosas ni hay personas,
tampoco sustantivos;
sólo está la base de las cosas:
relámpago que estalla.

Relámpago la base que nombramos al mirarla
y es inútil —el nombre del silencio no es silencio,
no hay brújula ni puntos cardinales—:
sólo agua que no cesa.

Mis manos son vistas por mis ojos,
mis manos se posan en la mesa;
no son una bahía de mi cuerpo
ni extremo de otra cosa.

Mis dedos son un puente para el ojo,
mi boca mismo puente hacia el olfato y el oído;
mi cuerpo es otro puente y mis sentidos
son agua inmaterial que aproxima las orillas.

Mis manos son palomas y son flores,
mis dedos el rizoma del follaje,
las ramas el oído: luz que suena:
delante de la vela crece un árbol.

Aquí, donde el ojo no es mirada,
es raíz de lo visible y lo invisible;
aquí donde el oído no es la oreja,
es ramaje de lo audible y lo inaudible.

Este mar son los sentidos,
que salen a la luz y se prolongan,
que se unen por el puente de agua rauda
al océano total de lo existente.

Mi cuerpo ya no es un cuerpo,
agua en el agua y los límites perdidos;
—por el otro lado del puente
el mundo cruza el puente y entra en mí.

Nada es real, nada es irreal,
siempre es ahora, la misma hora siempre,
símbolo lunar, agua en el agua.
Y todos los lugares son el mundo.

No hay hábito en la lumbre,
no hay columna sosteniendo este péndulo de cuerpo;
no hay causa ni azar, no hay efecto,
sólo está la luz, y este silencio que suena.

Sentado a la mesa, delante la vela,
ya no hay certidumbre ni recelo,
ya no hay alegría o desaliento,
sólo este relámpago del sueño:


Cosme Álvarez
De: Vivo Sueño, Ediciones sin nombre, 2006



la guarida de cosme álvarez
las afinidades electivas méxico: cosme álvarez
albalpha: cosme álvarez
ángel orcajo
ciudad de la pintura: ángel orcajo

lunes, 15 de octubre de 2007

(utiliza las cosas que te rodean)

...................................................................................................................Madeleine. El ajenjo.1892-Ramón Casas Carbó
(utiliza las cosas que te rodean)
subió en las afueras de barcelona
llevaba el pelo recogido
y un tatuaje de helechos
en
los pies

se sentó a mi lado

me pidió un bolígrafo
pero yo
no
escribo

algún otro se lo prestó

sacó de su bolsa un papel
y escribió todo el camino

de repente se paraba
miraba nerviosa el techo
del vagón el
mar sus
dedos
sus helechos

alguna cosa más allá del fin
del
mundo o
mas acá de
las pupilas
más negras
de esa
tarde

miré al mar por la ventana
leí versos
de carver
miré de soslayo
su letra apresurada

tenía miedo
de los hombres
de los hombres que la desprecian de
no poder estar con ninguno

y se acordaba
de
cristophe

miraba el paisaje

olas de
verano
y
jamás ya
ningún
puerto

tenía miedo de los sueños
tenía miedo de ser como es

debo practicar más la meditación
decía
soñar más con árboles

empapar
en la tormenta
los helechos
de
mis
pies


Joan Masip




miércoles, 10 de octubre de 2007

El tercer hombre



Three figures, one with shotgun- Francis Bacon


Miedo. Tiene miedo de encontrarlo. De encontrar al que habla. Atrás de él hay uno que va en su búsqueda. Va hablando y va en su búsqueda. Él sólo espera y sigue hablando del que lo busca. Del que va en su búsqueda. Habla para esperarlo. Habla para que su boca no se queme mientras espera. Al hablar cobra conciencia de que lo buscan. Sabe que si calla no se percataría de que es buscado. El que lo busca habla para encontrarlo. Para encontrar al que habla esperándolo. Hablando busca al que espera. Tal vez busca sin saberlo pero hablar es una forma de buscarlo. El que espera tiene miedo de encontrar al que lo busca. Tiene miedo de encontrarlo pero habla para que lo encuentre. Habla esperándolo para que su boca no se queme. Sabe que cuando sea encontrado por el que lo busca su boca se quemará. Pero habla para esperar. Habla para prolongar la espera. En cambio el que lo busca difiere la búsqueda hablando. Habla del que lo espera. Hablando de él difiere la búsqueda. Habla para no astillarse el paladar. Sabe que si calla ya no lo buscaría y no se astillaría el paladar. Adelante está el que espera. El que espera habla. El que busca habla. Hablan solos. Esperan y buscan y hablan. Hablan con bocas quemadas. Sus paladares se astillan mientras hablan. Prolongan la espera. Miedo. Tienen miedo.


Rodrigo Flores



las afinidades electivas méxico: rodrigo flores
letras.s5: rodrigo flores
lanzallamas: rodrigo flores
albalpha: rodrigo flores

francis bacon

martes, 2 de octubre de 2007

Pareja acostada en esa cama china largamente remota

Mujer bañándose - Edgar Degas


1. Hablando de dioptrías, Mafalda era la ciega
y yo el ciego, compartíamos
la misma música arterial,
y cerebral, llorábamos de risa
ante el espectáculo de los dos espejos, 
el dolor nos hace cínicos, este Mundo
decíamos no es yámbico sino oceánico por comparar
farsa y frenesí: gozosa entonces mi desnuda me
empujaba riente como jugando al límite
del barranco casi fuera de la cama
alta de Pekín, como apostando
a la peripecia de perder de
dinastía en dinastía, cada vez más y más al borde del camastro
de palo milenario y por lo visto nupcial, cada vez
más lejos del paraíso de su costado
de hembra larga de tobillo a pelo entre exceso
y exceso de hermosura y todo, ¡claro! por amor
y más amor, tigresa ella
en su fijeza de mirarme lúcida, fulgor
contra fulgor, y yo
dragón hasta la violación imantante, ¡diez
minutos sin parar, espiándonos,
líquidamente fijos, viéndonos por dentro
como ven los ciegos, de veras, es decir
nariz contra nariz, soplo contra soplo,
para inventarnos otro Uno centelleante
desde el mísero uno de individuo a individua, a tientas,
costillas abajo!- El que más
aguanta es el que sabe menos, pudiera acaso
decir el Tao.
Este Mundo
repetíamos y acabamos sin más
no es yámbico sino oceánico. Otras veces
llovía duro, lo que más llovía
eran lágrimas.
Ma-fal-da, digo ahora entrecortado, y esto
va en serio, ¿qué
habrá sido de Mafalda?

2. Pues de cuantas amé, amé a Mafalda, ¡y que
me despedacen las estrellas!, la amé
volandera en la lluvia de la Diagonal, bufanda al viento,
de una Concepción que yo no más me sé, la esperé
ahí anclado y desollado hasta que volviera
la Revelación cuya encarnación
se da una sola vez, bajé al Infierno
de la costumbre, a
mis años de galeote en USA bajé, entre doctos
y mercaderes, no hubo para mí en el plazo
más que mi Beatrice Villa sin arcancielo, cumbre
y cumbre hasta la asfixia, ni
tersura paridora
al itálico modo, ni otra ni
otra, ni esbeltez comparable, ni olorosa
a la velocidad de ser, ni pensamiento
de diamante, ni exacta
de exactitud de mujer, ¡Frida acaso
que fue Diego hasta el fin!

3. Otros la amaron pero yo la vi, otros

la amarán sin alcanzar nunca a verla, otros y otros
dirán que la durmieron entre las sábanas
del placer, nadadora y libertina
en el oleaje de las tormentas, madona
de las siete lunas dirán por despecho, cambiantes cada 28
de sus días terrestres, tornadiza
y veloz, ¡déjenla
intacta como es, que escriba
su bitácora de vuelo interminable para mí, que arda y arda
en mi corazón, que dance
su danza de danzar, libérrima!

4. Y en cuanto a mí, ¿cómo lo diría Matta?, consíguete
una vida de 80 años
porque la vida empieza a los 70,
así al morir
ya se sabe Je m’en fous, Roberto: palabras
perdedoras, puras palabras, vejeces
de palabras malheridas. No hubo tiempo
entre nosotros, nunca hay tiempo
ni distancia, todo es posible
entre dos locos que se ven a cada instante. Relámpago
es lo que hubo esa vez de Concepción de Chile
y nada más que relámpago, figura
de lo instantáneo hubo de lo que pende el Mundo,
y eso está escrito.
La amo,
¿y qué?
Soy el ciego que ama a su ciega.


Viernes 21 de junio,

mes aciago. 1996

Gonzalo Rojas

cervantes virtual: gonzalo rojas
univ. chile: gonzalo rojas
edgar degas

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